Menorca tiene una clara división bicéfala: Mahón y Ciutadella, ambas de gran peso sobre las zonas de su alrededor. En el cuarto itinerario de las Rutas Gastronómicas, arte y cultura, descubrirá una de las ciudades con más encanto de las islas, Ciutadella, además de algunos de los pueblos del poniente de la isla.
Así pues, empezamos nuestra ruta en Ciutadella.
Los restaurantes recomendados cumplen los dos objetivos que proponemos en nuestra ruta: gastronomía y cultura.
Para seguir el recorrido, tomaremos la carretera que actúa de eje de la isla, la carretera Ciutadella-Mahón y, a poca distancia de la ciudad, encontraremos una singular y espectacular construcción megalítica, la Naveta des Tudons. Tiene forma de nave invertida con grandes bloques de piedra.
Tuvo una función funeraria, como tumba colectiva y su volumen es prueba fehaciente de la importancia que daban sus constructores a los rituales que relacionaban vida y muerte. Se puede acceder a su interior, donde el espacio se divide en dos cámaras superpuestas que aparecen tras el corredor de entrada o antecámara. Fechada hacia el año 1400 a.C., es claramente pretalayótica, de principios de la edad del bronce.
Tras esta pequeña parada en el camino, seguiremos nuestro recorrido hasta Ferreries, donde descubriremos un restaurante que es también galería de arte –nada mejor para nuestra ruta- y de aquí a es Migjorn Gran por un camino lleno de leyendas y misterio.
CIUTADELLA
Ciutadella fue declarada municipio por Quinto Cecilio Metelo, que le otorgó el nombre de Municipium Flavium Iamontarum. Este nombre fue sustituido durante la ocupación árabe por el de Medina Menurca, que quería decir «Ciudad de Menorca», pasando a ser la capital de la isla. Posteriormente, en 1287, los catalanes la bautizaron como Ciutadella de Menorca (del latín “civitatella”, que quiere decir “ciudad pequeña”) y la mantuvieron como capital.
Siguió de esta forma durante muchos años hasta que, en 1708, la isla fue conquistada por las tropas inglesas en nombre del archiduque Carlos de Austria. El tratado de Utretch de 1713 consolidó la ocupación británica que signifi có para Ciutadella la pérdida de la capitalidad cuando, en febrero de 1722, Richard Kane la trasladó a Mahón.
La costa de los alrededores de Ciutadella es de una gran singularidad, llena de edifi caciones típicas de tiempos remotos, que nos trasladan a épocas de invasiones y continuas ocupaciones. Las torres de defensa, los faros, entre ellos el de Punta Nati, sa Farola y d’Artrutx, y los dos únicos baluartes que han permanecido hasta nuestros días, el bastión de sa Font y el bastión des Governador, son ejemplos que vale la pena visitar.
Algunos de los monumentos a destacar del centro histórico son: la catedral, construida en el siglo XIVsobre una antigua mezquita árabe; en la plaza des Born, el obelisco des Born, monumento conmemorativo del ataque más brutal que ha sufrido Ciutadella a manos de los musulmanes, el Teatro de es Born, del siglo XIX, y el Ayuntamiento, edificación característica por los estilos que conjuga; en la calle des Bisbe, el Palacio Episcopal, testimonio de la permanencia del obispado en Ciutadella; en la calle des Roser, se construyó en el siglo XVIII Es Roser, antigua iglesia de la Mare de Déu de es Roser,cuya fachada es la de mayor calidad arquitectónica de la isla de Menorca; en la calle del Santísim, el Palau Saura, uno de los más emblemáticos de la ciudad; y en la avenida de la Constitución, el Molí des Comte.
FERRERIES
La aparición de Ferreries se remonta al siglo XIII durante el periodo de la conquista catalana, aunque el origen de su nombre es incierto.
En Ferreries destaca la iglesia de Sant Bartomeu, de fi nales del siglo y el yacimiento arqueológico situado en el Puig de Santa Águeda.
ES MIGJORN GRAN
Obtuvo la categoría de municipio en 1989 cuando se segregó de es Mercadal. La carretera que une Ferreries con es Migjorn Gran es de un valor paisagístico inigualable.
ES MERCADAL
Las primeras noticias que tenemos de este municipio tienen una antigüedad de 700 años, coincidiendo con la conquista catalana. A causa de su privilegiada situación geográfi ca, en el centro de Menorca, Es Mercadal ha sido siempre un punto de paso y de encuentro para los isleños. El historiador Plinio hace referencia a una población en la parte más septentrional de Es Mercadal, Saniceram.
Los descubrimientos arqueológicos revelan que este asentamiento fue fundado seguramente por los fenicios o cartagineses, que lo convirtieron en un importante núcleo urbano y marinero, con edificaciones defensivas, templos y necrópolis.
En el siglo XIII, expulsados los musulmanes, un grupo de colonos procedentes de Gerona se asentaron en los terrenos situados al pie del monte Toro y levantaron una capilla consagrada al patrón de su ciudad originaria, Sant Narcís. El rey Jaime II establece en 1301 la celebración semanal de tres mercados en la isla, dos de los cuales se celebraban en las poblaciones principales: Ciutadella y Mahón, y un tercero en el centro de Menorca, en las inmediaciones de la nueva parroquia de Sant Narcís. Entorno a este mercado y en la misma capilla, se desarrollaría el primer núcleo de población que hoy en día conocemos con el nombre de es Mercadal.
Sus fi estas más emblemáticas son las fiestas paronales de Sant Martí, los días 14, 15 y 16 de julio, celebradas en homenaje a la iglesia de Sant Martí, construida en el siglo XVIII sobre la vieja iglesia del siglo XV. También es interesante visitar el santuario de la Verge del Toro, un símbolo emblemático de la vida espiritual de los menorquines. Monte Toro, con sus 357 metros de altitud, es la máxima elevación de la isla de Menorca y desde él se pueden ver casi todos los municipios de la isla.
Restaurantes en Ruta
