Sant Antoni Gastronómico

Llegamos al final de nuestro recorrido por el arte y la gastronomía de las Islas Baleares con la última ruta llamada “Sant Antoni gastronómico”. A pesar del título, en este último itinerario conoceremos no sólo el núcleo de Sant Antoni, sino que haremos un recorrido por toda la Ibiza occidental.
Sant Antoni de Portmany es una de las poblaciones más turísticas de la isla, lo que no es antónimo de buena cocina. Los lugareños han sabido mantenerse fieles a sus raíces ofreciéndonos platos tradicionales de la gastronomía ibicenca elaborada a partir de productos del huerto y de la pesca. Es un placer poder disfrutar de la animada vida de Sant Antoni, paseando por el puerto, por el Passeig de ses Fonts, al mismo tiempo que saboreamos la suculenta cocina ibicenca. Nos acercaremos también a algunas de las más bellas playas que dibujan la costa ibicenca y conoceremos más a fondo las costumbres de los habitantes de la zona.
Una vez recorrido a fondo Sant Antoni de Portmany, bajaremos hacia Sant Josep de sa Talaia. Allí nos dirigiremos hacia su litoral, respiraremos, cerraremos los ojos y con una copa de vino en la mano nos dejaremos transportar por una de las puestas de sol más bellas del mundo. Tentador, ¿verdad?

SANT ANTONI DE PORTMANY
El núcleo de Sant Antoni de Portmany se remonta a la época romana, aunque ya estaba poblada desde la prehistoria. Con la conquista de los romanos, que convivieron con los púnicos, este municipio recibió el nombre de Portus Magnus, que quiere decir “puerto grande e importante” y que, con el paso del tiempo, ha llegado a ser Portmany. La época de ocupación árabe dejó en Sant Antoni de Portmany restos muy importantes, como todos los sistemas hidráulicos empleados en la agricultura y muchos de los molinos que aún se conservan hoy en día y que supusieron la base de la economía en aquella época. Por otro lado, a partir del siglo XIII, la conquista catalana hizo una aportación muy notable a la cultura ibicenca, muchas de las costumbres, tradiciones y creencias que existen hoy en día son vivo testimonio de aquel periodo.
En Sant Antoni de Portmany destacamos una serie de lugares de interés como, por ejemplo, los restos prehistóricos que han permanecido en el tiempo hasta nuestros días, como las pinturas rupestres de Ses Fontanelles, ubicadas en la que se conoce como Cova des Vi. Están situadas entre la Foradada y el Cap Nunó, fueron descubiertas en 1917 y son las únicas que podemos encontrar en toda la isla.También sa Punta des Molí es uno de los lugares con más historia de Ibiza y sus construcciones han sido de gran importancia para la vida de los isleños, principalmente su molino, construido en el siglo XIX y en uso hasta 1920 -cuando empiezan a aparecer las harineras-, que, además de hacer las funciones propias de los molinos de harina, servía de referencia a los barcos que entraban en el puerto.
En cuanto al famoso sistema de defensa que se empleaba antiguamente en Baleares, encontramos las Torres d’en Lluc, situadas en el Cap d’Albarca, en el extremo norte del municipio.
Es de todos conocido el popular monumento de la rotonda de entrada a Sant Antoni de Portmany, donde empieza el Passeig de ses Fonts, monumento al descubrimiento de América o, como todos lo llaman, “el Huevo de Colón”.
Otra característica muestra de arte urbano es el monumento al payés, «Es Verro». Situado en el cruce que forman las calles Ramón y Cajal, Ample y Bisbe Torres, representa al "gallo" hombre que intenta destacar sobre los demás (verro), vestido de forma tradicional ibicenca, en el momento de hacer un “uc” (grito payés).

SANT JOSEP DE SA TALAIA
La zona de Sant Josep de sa Talaia fue habitada por antiguos pueblos como los fenicios, los púnicos y los romanos. El municipio forma parte del antiguo Quartó de Ses Salines que correspondió a Guillem de Montgrí en el reparto de la isla tras la conquista de 1235. La zona era denominada por los musulmanes Algarb. No obstante, la actual población no existió hasta el siglo XVIII, cuando se asentó un grupo de población entorno a la iglesia de Sant Josep. Su crecimiento se basó en el comercio de la sal y, ya en el siglo XX, en el turismo.
Es el municipio más grande de los cinco que tiene la isla de Ibiza, lo que permite disfrutar ampliamente de sus recursos, tanto naturales como históricos. Los primeros se extienden a lo largo de 80 km de costa, formando playas de toda índole: desde extensas playas de arena blanca hasta diminutas calas rocosas formadas por la acción erosiva del paso del tiempo y del mar. Rodeando estas maravillosas playas en el interior del municipio se puede disfrutar de un paisaje rural virgen y variado compuesto por pinos, sabinas, higueras y algarrobos. Algunos de estos parajes incomparables han sido declarados parques naturales, lo que garantiza su perpetuidad y el equilibrio medioambiental de la isla.
Por otro lado, otra manera de poder disfrutar del paisaje, además de enriquecernos con la historia y la cultura ibicencas, es conocer los restos arqueológicos.
Destacan el asentamiento rural púnico-romano de Ses Païsses de Cala d’Hort, que data del siglo V a.C. y desde el que se vislumbra el islote de Es Vedrà, y el poblado fenicio de Sa Caleta, fundado a mediados del siglo VII a.C. por los fenicios, buscadores de metales que procedían del sur de la península Ibérica, los mismos que posteriormente fundaron una nueva ciudad en la bahía de Ibiza.
Además, son visita obligada las principales torres de defensa de la isla, como la Torre de Ses Portes del siglo XVI y la Torre de Comte o d’en Rovira, que datan del siglo XVIII, la Torre del Cap des Jueu, que se encuentra en la Punta de l’Oliva, de 1756, y la Torre del Carregador de Sal, del siglo XVI y ubicada en el extremo oeste de la Playa d’en Bossa.
Asimismo, no se pueden dejar de admirar las construcciones religiosas ibicencas, como la iglesia de Sant Jordi de Ses Salines, del siglo XV, con almenas que describen toda la cubierta superior, confiriéndole un carácter de fortaleza; Sant Josep de Sa Talaia, Sant Agustí des Vedrà, que data del siglo XVIII, Sant Francesc de s’Estany, la iglesia des Cubells, y la iglesia de la Revista, caracterizadas todas ellas por la tipología tradicional ibicenca.

Restaurantes en Ruta

Can Pou +informacion
Es Rebost de Can Prats +informacion
Es Ventall +informacion
Sa Punta d'es Molí +informacion
Sa Caleta +informacion
ATB Agència de Turisme de les Illes Balears, Palma de Mallorca (Illes Balears)